La primera mención de Tashkent en las crónicas orientales se refiere al 2 siglo a.c. y entonces Tashkent se llamaba como Uni. Luego los persas lo llamaron Chach, los árabes como Shash y los túrquicos le dieron un nombre un poco parecido al actual – Tash. El nombre completo de nuestra capital se fijó solo en el siglo 17. Incluso en la Edad Media Tashkent se consideraba como el centro desarrollado de agricultura, la cuidad de artesanos y sus fronteras fueron bien consolidadas de las incursiones de las tribus nómadas.
El destino de Tashkent era un poco dramático. A él como rica ciudad de comercio lamparon constantemente los vecinos más fuertes. Y como el resultado no pertenecía a él mismo. En el siglo 7 Tashkent era la capital de verano de turquícos, en el siglo 8 la capital fue destruida por los árabes y luego se restableció a través del poder de Horezmshash (gobernador de Horezm, en aquellos tiempos Horezm era el estado poderoso e independiente). Más tarde Tashkent formó parte del imperio de Tamerlán, quien luego lo entregó a su nieto Ulugbek para regirlo. Tras la muerte de Ulugbek, Tashkent pasaba de mano a mano de diferentes gobernantes locales. Y en siglo 19 la ciudad fue incorporada a la parte del Imperio Ruso y se hizó el centro político y administrativo del territorio de Turkestán. Y por fin, en el siglo 20 Tashkent sobrevivió el poder ruso y se convirtió en la capital soberana de Uzbekistán.
Tashkent es rico en los monumentos arqueológicos. Ni una cuidad de Asia Central fue investigada tanto como Tashkent. Si hace 10 años en el territorio de nuestra ciudad se ha contado con los 39 monumentos arqueológicos, en nuestros días los son más de 240. Después de la anexión de Tashkent al Imperio Ruso surgió la noción de “nueva” y “vieja” cuidad. En la “vieja” parte de nuestra ciudad se ubican las curiosidades que habían construidas antes de la llegada de rusos, en los tiempos de Tamerlán y antes. La “nueva” parte se representa la ciudad moderna con Teatro de Ópera y Ballet, Plaza de Independencia, el Jardín de Tamerlán y etc.
En el siglo 20 Tashkent sobrevivió dos acontecimientos críticos. Lo primero es el terremoto destructivo de 1966 que puso el fin a los edificios de un piso. De este acontecimiento menciona el monumento “Hombría” erigido en el epicentro del terremoto. El otro acontecimiento que había cambiado el aspecto no sólo de nuestra capital sino el país era la proclamación de la independencia de Uzbekistán en el 1991.Conservando las tradiciones de la arquitectura nacional están construyéndose nuevos edificios que no ceden en nada ante los modelos mundiales de la urbanización.



